Me avergüenzo un poco de pensar en el tiempo que he pasado sin subir ni la más mínima reflexión o información a quienes muy amablemente le dedican a mi humilde blog valiosos megas que para algunos pueden hacer la diferencia entre su RPG favorito y jugar al solitario o peor... al buscaminas.
Me anduve acoplando a toda otra faceta natural del crecer: el tener trabajo, por lo que este tipo de ocupaciones pasaron lentamente más y más al fondo de mi lista de prioridades; todo parece menos importante ante la posibilidad de ser tú con tus propios medios quien ponga la añorada "nutella" de cada día en la mesa de tu casa.
Debo aclarar sin embargo que vuelvo a narrarles vivencias porque terminando este año escolar en el que me puse a desempeñarme como maestra de inglés (pueden reírse, tómense un segundo), terminé dándome cuenta de muchos gajes y contradicciones que traen consigo de este tipo de oficios y terminé decidiendo que lo mejor entonces sería dejar las cosas por lo sano y renunciar.
**Los hechos narrados a continuación son tanto verídicos como ridículos**
Primero que nada, a pesar de que estudio periodismo, lo que requerirá una inmensa taza de trato con el público a quien he de deber mi trabajo... hay una parte de mí que linda en la misantropía. Y en lo que respecta a niños admiro lo puros de corazón que son varios pero me encantaba, fuera del trato con mis sobrinos, que adoro, considerar al resto de ellos el problema de alguien más, sin embargo debo aclarar que llegué a descubrir lo mucho que podían hacerme feliz mis alumnos con sus preguntas y su interés por saber algo nuevo o las cosas más rebuscadamente comunes de habla.
Luego está el hecho de que me cuesta mucho memorizar nombres por lo que debo admitir que solo me llevé un puñado de todos los que en realidad debí (incluso de entre los alumnos que me cayeron bien)... Nótese que quizás me aprendí 6 u 8 nombres de entre 2 colegios que sumaban 18 secciones a quienes yo les daría clase y cada sección con unos 35 estudiantes. *Suspira* Fueron días difíciles.
"-Estás emocionada por mañana?"
"-¿Mañana es sábado?"
Todo esto mientras descubría la tragicomedia de los padres que te vienen a reclamar porque su niño(a) sacó B- y no A+ y yo no terminaba de entender porqué debía perder tiempo de mi vida y trabajo en explicarle que las notas de inglés en primaria NO SON CONSIDERADAS POR EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN! o al menos no en Venezuela! Así mismo me tocaba dar clase en aulas con maestras que para instaurar de vuelta el orden a su sala no sabían sino gritar de un modo tal que hasta yo me sentía agobiada, aturdida y regañada... Me gustaría saber quién se sentiría cómodo con que a su hijo le griten así por costumbre.

También me ocurre ahora que, al ver películas o series donde muestran los diferentes alumnos de un salón de clase, identifico mentalmente sin problemas a sus contrapartes reales de esas aulas donde pasé al rededor de 4 meses trabajando. Si se pone así no es mucho lo que trabajé en apariencia pero recuerden que mientras hacía eso también tenía 4 materias que aprobar en mi semestre de la universidad, esto me llevaba a correr de una escuela a otra y de esa escuela a la universidad y todo tratando de ahorrar lo más posible por aquello de la nutella a final de cada mes, que no es más que una manera bonita de decir que al final de mes podía comprar cosas muy útiles para mi casa pero no literalmente nutella, que por estos meses ha llegado (en su presentación de 1kg) a casi un
sueldo mínimo.
Espero no me guarden rencor por la larga espera antes de leerme por este medio otra vez y también poder dedicarme un poco más al blog que con tanto cariño voy construyendo. Feliz semana!