miércoles, 19 de marzo de 2014

Una noche común y SIN corriente.

Así como a mí me pasó ayer le podría pasar a cualquiera. Estás cómodo en tu casa, revisando el facebook, chateando con amigos, leyendo sobre la protesta que se programó para el día de hoy en Maracaibo o sobre cualquier otra cantidad de asuntos y de pronto... PUF! no hay luz y, como a tantos venezolanos, me da por soltar toda clase de epítetos hacia el presidente Maduro o quienes dirigen Corpoelec pero mejor decidí reírme de la ironía que es que el Gobierno no quiera que protestemos pero nos da por sectores la manera perfecta de enterarnos cuándo empezar a cacerolear. Y entonces tomo una olla pequeña de la cocina y una cuchara y al sentarme en el porche de mi casa pienso por un segundo en aquellos chavistas (mejor llamarlos maduristas si es que todavía se atreven a estar de acuerdo con este abominablemente bruto hombre que llamamos presidente) que salieron como yo a sentarse en el frente de su casa para aprovechar de hablar con los vecinos o con quien sea ya que no hay nada más que hacer que disfrutar del fresquito que hay (porque ni leer se puede, ya que se va por la noche) y esa sola imagen me basta para decidir que mientras haya idas de luz habrá quien proteste por ellas así sea yo sola en mi cuadra, por algo se empieza, ¿no?


Hasta mi hermano al llegar de trabajar se resolvió a sacar la olla más grande que tenemos en casa para descargar un poco también su rabia interna por todo lo que ha pasado y sigue pasando en Venezuela, varios de los vecinos caceroalearon junto a nosotros por lo menos la mitad del tiempo que estuvimos sin luz, y es que parece qie la decepción ya no nos deja estar estáticos ante lo que pasa frente a nuestros ojos. Ya el conteo de muertos real y sólo de protestantes debe ir más cerca de los 30 que de los 19 que por ahora confirman como mucho los reporteros que aquí viven. En el exterior se hablaba, la última vez que chequeé, como de 28 muertos... pero ahora en serio ¿qué tanto más haría falta para que a todos esos que quieren "apoyar" pero de lejitos a quienes protestamos, ya sea marchando, caceroleando, posteando, filmando o informando? lo que en realidad significa que no harán ninguna de las anteriores, ¿o se preocuparán como es debido por el hecho de que las Fuerzas Armadas hoy en día hayan matado a tan siquiera un estudiante desarmado que contaba con SU protección como todos deberíamos hacer?, ahora en cambio si vemos una patrulla, una ambulancia o a un par de policías motorizados ya nos ponemos en alerta roja.


"Pero tenemos patria"... Espero que esa patria puedan asegurarme que me mantendrá viva de aquí hasta que me gradúe, o me mantenga informada aún cuando ya lo haya podido hacer, si no intervienen a mi universidad primero, o me dé de comer, sin tenerme que preocupar por hacer colas y chequear mi cédula  cada vez para que sepan que no soy una "bachaquera" y así tener acceso a mis "Dos paquetes de arroz y dos paquetes de azúcar por persona" y cosas por el estilo. Cuando era niña (entiendan que yo aún me siento espiritualmente una niña, pero aquí me refiero a esa dulce época en la que los que nacimos a principios de los 90's recibíamos como 10 regalos cada uno por navidad) pensaba algo mucho más bonito de esa palabra: Patria. Antes me traía a la mente las palabras bonitas de Bolívar en las que auguraba un mejor fin para nuestro país que ser dominados por extranjeros, ya fuesen antes los españoles o sean ahora los cubanos, para mí Venezuela es mi patria y es mucho más de lo que Maduro o Chávez pudieran decirle sus seguidores; es sol, lluvia, nieve, montañas, llanos, cuevas, playas y aú más bello... Venezuela, a la que yo llamo MÍ patria es su gente, es esa jocosidad que en 2008 nos ganó el título de la gente más feliz del mundo, es apoyarse y hacer de cuenta que donde haya un problema allá podemos ir a ver cómo ayudamos e incluso el saber que donde haya un grupo de gente cantando el cumpleaños podemos colarnos y felicitar al cumpleañero sólo porque así somos... cuando el orgullo no se nos atraviesa, ni las creencias religiosas o políticas.



Siempre habrá personas que sean más o menos sensibles a lo que ocurre, como lo que les contaba de quienes agarran su mecedora y piensan relajarse durante un apagón; a mí cada vez que pensaba en esa gente me llenaba de energía el alma y volvía a cacerolear con más fuerza, ¿no era Bolívar el que decía también "Juro que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma..."? Yo creo en que este régimen debe temernos a nosotros y no al revés, creo que muchas mentes están siendo iluminadas por el coraje de quienes marchan y protestan en cualquiera de sus formas, creo en que incluso muchos policías y militares saben que no pueden seguir sirviendo a este Gobierno ni a sus nuevos líderes, que sabemos que son importados directo desde Cuba, por muchas migajas que les den para acallar a sus conciencias y también creo que siempre está más oscuro justo antes de que amanezca.

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